Gustavo Nieto Roa, el hombre de cine y editor del Diario de una prepago adolescente, habla de este polémico libro que ya está en las librerías.

"Es un testimonio que sorprenderá a los lectores que no conocen el mundo de la prostitución"

A Gustavo Nieto Roa todo el mundo lo conoce como el director y productor de cine colombiano más taquillero y el que ha realizado el mayor número de largometrajes, doce, entre ellos El Taxista millonario, Aura o las violetas, Colombia connection y Entre sábanas, que estrenó en el 2008 en su versión en español con actores colombianos y mexicanos, y en el 2009 en la versión en portugués con actores brasileños. También ha sido director de telenovelas y series de televisión y creador de empresas de doblaje de películas y material audiovisual con sede en Miami, México y Colombia. Pero además, es editor de publicaciones: revistas de diferentes contenidos que distribuye en varios países de Latinoamérica, y libros, de los cuales ya ha editado alrededor de veinte, entre ellos novelas, poemas y libros de superación personal como Con Dios todo se puede, Nadie es de nadie, Almas gemelas, Como encontrar su pareja ideal, Cómo hablar con los ángeles y El viento y la sombra. ¿El último? Diario de una prepago adolescente, publicado en noviembre de 2009, cuya autora, que utilizó el seudónimo de Ale G., hace una descarnada descripción del mundo y del ambiente de la prostitución que ejerció durante tres años en Colombia, Aruba y en la China.

¿Por qué decidió publicar un libro sobre un tema que sigue siendo tabú, el sexo pago, y además ejercido y descrito por una adolescente sin tapujos y de manera directa?
Cuando el manuscrito me llegó para ver si me interesaría llevar la historia al cine, me llamó la atención que estaba escrito por una joven que se había iniciado en la prostitución a los 17 años como única posibilidad de ganar el dinero que necesitaba para mantener a su familia, compuesta por una abuela, una madre y una hermana menor. Me pareció que era un testimonio de primera mano sobre el mundo en el que terminan miles de jóvenes bachilleres y que valía la pena hacerlo conocer. Le encontré suficientes méritos para ser publicado como libro antes de convertirlo en una película, porque muchas de las experiencias que ella describe difícilmente se pueden llevar a la pantalla por aquello de la censura.

¿Por qué aceptó que la autora no tuviera rostro y firmara el libro con su verdadero nombre para que su historia tuviera más credibilidad, lo que, tal vez, a Usted como editor le hubiera convenido más?
Es cuestión de respeto. Respetar los deseos de la autora, una joven que apenas está comenzando su vida. Ella hoy es una estudiante universitaria, quiere tener una vida tranquila y exitosa como profesional y como esposa y madre. A pesar de cómo ha evolucionado la sociedad, aún hay mucha gente que no entiende y que seguro, de conocerla, la hará blanco de sus animosidades. Así como la autora prefirió el anonimato, tanto la modelo que posó para la carátula, Diana Caicedo, como la joven que lo reescribió y adaptó, Katalina Boham, están ahí orgullosas de su trabajo en este libro.

Usted ha dicho que cuando recibió el texto original de este libro, le llamó la atención el tema y la forma como la autora, Ale G, contaba sus experiencias. ¿Hay una gran diferencia entre el texto original y el texto publicado? Además de cambiar los nombres verdaderos, por ejemplo, ¿hubo otros cambios?
El texto original que recibí eran los escritos que la autora había ido coleccionando a medida que descubría ese mundo de las prepago y se iba involucrando dentro de él hasta convertirlo en su razón de ser. Carecía de una redacción pulida, de puntuación correcta. Ahí fue cuando la participación de Katalina Boham fue muy importante pues ella corrigió esos textos y les dio ese toque literario que hace que como lectura el libro sea bien interesante.

¿Está contento con el producto final: la portada, la corrección, edición y publicación del libro Diario de una prepago adolescente?
Creo que he leído este libro ya unas 50 veces. Es parte del proceso de perfeccionarlo lo más que se pueda. La última lectura fue cuando salió el primer ejemplar de la imprenta. Sí, quedé contento. Los lectores van a leerlo de una, y se llevarán muchas sorpresas, especialmente por las descripciones francas y cándidas que hace la autora de las distintas experiencias que le tocó vivir para complacer a sus clientes de Colombia, de las islas del Caribe, y de un prostíbulo muy elitista de la China.

¿No le preocupa que se llegue a pensar que el libro incita a las adolescentes a la prostitución para obtener de esta manera lo que quieren?
Al contrario. Pienso que este libro debe ser lectura obligatoria en los colegios pues saca del closet una realidad que la humanidad ha mantenido escondida durante siglos con el pretexto de proteger la inocencia de las jóvenes. Hoy con la Internet y el acceso a los medios de comunicación, los niños están expuestos al sexo y hasta a la pornografía desde muy temprano, y un libro como este les permite conocer de una manera inofensiva el mundo de la prostitución y ver que las necesidades sexuales del ser humano son una realidad que no se puede esconder, y que existe gente que termina cumpliendo una función social, cuando se trata de calmar y satisfacer esas necesidades.

¿Qué espera de este libro de 288 páginas?
Pienso que como testimonio de una realidad que nos rodea, va a ser muy valioso, tanto para el público en general, como para sociólogos, maestros, políticos que tienen que lidiar con ese tema todos los días. Muchas jóvenes al leer el libro estarán mejor preparadas para saber decidir sobre sus destinos.

¿A qué público, especialmente, quiere que llegue este libro y qué mensaje espera llevar?
Espero llegarle al público que gusta libros testimoniales, sobre temas que acontecen en nuestro país que de una manera u otra afecta nuestras vidas.

El libro no tiene un mensaje específico, simplemente muestra que la gente que cree que las mujeres que se dedican a la prostitución la tienen fácil y consiguen el dinero igualmente, están totalmente equivocadas. Es una profesión como cualquier otra, en la que hay que ser muy inteligente y sagaz para tener éxito, a base de disciplina, educación y estrategias de mercadeo.

¿Cuál es el capítulo que más lo conmovió?
Hay varios capítulos que me conmovieron porque lograron identificarme con la vulnerabilidad de esta joven ante las circunstancias adversas de la vida, por las que todos pasamos. Pero ella logra sortearlas con éxito y en vez de sucumbir, y dejarse llevar por el camino fácil del escapismo a través de sentirse víctima, de dedicarse a las drogas, etc., logra salir adelante y convertirse en una gran trabajadora sexual que le deja suficiente dinero para terminar estudiando en una universidad.

¿Por qué quiere que este libro sea una invitación a reflexionar?
Me parece que toda obra que valga la pena debe inducir al lector a reflexionar ya sea para estar de acuerdo o en desacuerdo. Sólo reflexionando aprendemos algo de la vida.

Algunas personas que ya han leído el libro dicen que muchas situaciones y experiencias pueden ser producto de fantasía de la autora Ale G.. ¿Usted cree que están equivocados? ¿Usted no cree que la autora está enmascarando la realidad?
No sé. No puedo afirmar nada al respecto. Yo sólo me baso en lo que está en el libro, y lo encuentro creíble ciento por ciento.

¿Qué tiene de especial el Diario de una prepago adolescente y por lo cual Usted recomienda que lo lean?
Es un testimonio de alguien que vivió en carne propia toda una serie de situaciones que sorprenderán a la mayoría de los lectores que no conocen cómo es el mundo de la prostitución en el que terminan involucradas miles de jovencitas de todo nivel social. Puede ser que a algunas personas sólo les interese lo que ella habla como experta en cuestiones de sexo. Al fin y al cabo, si esa es su profesión, lo mínimo que puede sucederle es que se las conozca todas cuando se trata de disfrutar el sexo.

¿Por qué cree que el tema de las mujeres prepago está tan de moda en los medios de comunicación en Colombia y por qué ahora lo refuerza usted con la publicación de este libro?
No es sólo en Colombia sino en todo el mundo. Eso se ve especialmente por el número de publicaciones pornográficas que se exhiben abiertamente en cualquier puesto de venta de revistas; por el espacio y el despliegue que los principales periódicos le dan a promocionar la prostitución. El concepto tradicional de que el sexo era algo muy privado y sobre el cual estaba prohibido hablar en público ya no existe más.

Siempre se ha sabido de la labor que las mujeres que se dedican a la prostitución cumplen en una sociedad, pero no se las ha querido reconocer abiertamente. En nuestra era cristiana, están representadas por María Magdalena, quien es acogida por Jesucristo. En Italia y otros países, las prostitutas se postulan para cargos políticos. Estamos viviendo una revolución en el sentido de que ya el sexo y la prostitución dejaron de considerarse una vergüenza pública, y pasan a ser el centro de la atención de los medios, y se exaltan y glorifican en los medios. Aunque todavía el estigma no se ha perdido, por ello, la autora del libro no quiere dar la cara.

Finalmente, ¿llevará la historia de la adolescente prepago, protagonista de este libro al cine?
Sí, ese es el plan. Llevar este libro, Diario de una adolescente prepago, a la pantalla cinematográfica. Sin embargo se hará una adaptación del mismo en el que indiscutiblemente habrá que dejar por fuera muchas de las experiencias que ella vive, pues en el cine, serían vetadas.

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